Aseguraba ayer que su cometido y el de todo el Astana era defender el liderato de su compañero Levi Leipheimer, ganador ayer de la crono de 28 kilómetros. Pero Contador no es un ciclista que se conforme con ser segundo. Quiere más porque como gran campeón que es su ambición sólo encuentra límites en lo más alto del podio.
Y hoy el ganador de las tres grandes (Vuelta, Tour y Giro) y de la edición del pasado año de la ronda autonómica tiene una oportunidad de oro para enfundarse el maillot de líder en una etapa propicia como es la que transitará por tierras leonesas con salida desde Sahagún y llegada, después de casi 157 kilómetros, a la estación de San Isidro. Por delante un trazado rompepiernas que empezará a picar hacia arriba a partir de Boñar, a casi 40 kilómetros para la línea de meta. Puebla de Lillo será otro examen antes de iniciar la ascensión a San Isidro en la que los gallos, salvo inesperados desfallecimientos, llegarán muy juntos. Y es que la primera de las dos etapas en suelo leonés está abonada a una escapada inicial de corredores con poco peligro en la general. De lo que haga el pelotón y del trabajo del Astana para intentar mantenerlo controlado dependerá mucho un desenlace en el que al final estarán los de siempre, entre ellos el propio Contador, su compañero Leipheimer o Sastre y Valverde que tras perder ayer un buen puñado de segundos buscarán muy posiblemente reducir distancias a la vez que estrenar su palmarés en una cima inédita en la Vuelta a Castilla y León.
Y es que si importante es la etapa de hoy quizás lo sea más la de mañana con salida desde Santa María y final en el alto de Laguna de Peces (Zamora). Por eso no desgastar fuerzas de manera improductiva será el principal trabajo de los a priori favoritos al triunfo final. Leipheimer cuenta con una ventaja de 16 segundos conseguida en la crono de ayer en Palencia, un margen incierto para lo que resta de carrera respecto a Contador. Menchov, que sólo cedió 55 segundos, el sorprendente Markel Irizar (Euskaltel) y Óscar Sevilla que se dejó 1-™33 pueden convertirse en los animadores de la etapa, con permiso de ciclistas como Sastre, Valverde o Pereiro que buscarán probarse más de cara a comprobar sensaciones en carrera y si es factible apuntarse el triunfo parcial, que para intentar subir a lo más alto de un podio que precisamente en la etapa de hoy con final en San Isidro y en la de mañana que t ransitará en buena parte por suelo leonés dejará visto para sentenciar el ganador final. El maillot burdeos está en juego y ahí las consignas de equipo pueden hacer que Contador descarte un ataque que pueda dañar las opciones de su compañero Leipheimer. Eso si el americano es capaz de aguantar las rampas camino a la estación de San Isidro. De lo contrario no tendría inconveniente en mostrar sus cartas. El madrileño sabe que si no es hoy, mañana puede llegar su oportunidad. Leipheimer aguanta bien la montaña pero el desgaste en este tramo de temporada puede abrir las puertas a otros enemigos. Y si eso ocurre Alberto Contador estará ahí para responder como mejor sabe, al ataque.
